Nunca como ahora, el río político había estado tan revuelto. Curiosamente, no hay ganancias para los pescadores, no estables ni de largo plazo al menos.
Concurrimos al inquietante espectáculo de la adolescencia política que vive con pasión y confusión el tiempo de las primeras veces.
Por primera vez, la concertación no tiene mayoría en ninguna de las dos cámaras. Por primera vez, una ministra está a las puertas de ser destituida por el Congreso.
Por primera vez, el líder de la oposición al Gobierno no milita en los partidos de la alianza. Por primera vez, el contralor demuestra que tiene más poder que cualquiera. La lista es más larga. No tiene caso desarrollarla.
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