Patricia Verdugo fue una mujer valiente. Cuando muchos prefirieron callar, ella se atrevió a contar esas verdades incómodas que, de otro modo, hubieran quedado enterradas en alguna zanja o perdidas en el fondo del mar, amarradas a los rieles de la desmemoria.Dicen que aprendió a escribir a los tres años. Que siendo niña denunció a un religioso por actos indebidos. Que cuando fue citada a declarar por la publicación del libro ?Quemados Vivos? -que narra la brutal agresión a Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas- se limitó a afirmar ?yo no ofendo, yo informo los hechos que ocurren?.
?También fue escritora?, señaló escuetamente un canal de TV en la nota sobre su fallecimiento, ocurrido el pasado domingo 13 de enero, como si la decena de libros que escribió fueran una anécdota.
Lo concreto es que nunca antes ?y nunca después- tantos chilenos leyeron un mismo libro.
?Los Zarpazos del Puma? ?relato preciso y detallado sobre la Caravana de la Muerte- rompió todas las marcas editoriales en un país donde pocos leen libros, aunque nada de eso se publicó en el Chile de los 80.
No fue su único libro. Ni el primero. La lista es extensa e incluye ?Una Herida Abierta? (1979), ?André de La Victoria? (1984), ?Los Zarpazos del Puma (1985), ?Quemados Vivos? (1986), ?Operación Siglo XX? (1990), ?Tiempos de Días Claros? (1990) y ?Conversaciones con Nemesio Antúnez? (1995). "Interferencia Secreta: 11 de Septiembre de 1973" (1998), ?Bucarest
Caminó por el siempre difícil sendero de la verdad. Y lo hizo antes, durante y después de la dictadura. En los medios, en sus libros, en conferencias, en páginas web y donde fuera.
Ganó varios premios. El Maria Moors Cabot, de la Universidad de Columbia (1993), el de la Comisión Chilena de Derechos Humanos (1994), el Pemio Cardenal Raúl Silva Henríquez (1995) y el de la Academia Chilena de la Lengua (1996).
El premio Nacional de Periodismo, como suele ocurrir, llegó a la zaga, en 1997. En el año 2000, LASA (Latin American Studies Association) homenajeó su trayectoria.
En el Segundo congreso internacional sobre víctimas del terrorismo, realizado en 2005, Patricia Verdugo expuso su testimonio personal. Habló del Golpe, de la muerte de su padre a manos de los agentes del régimen, de la influencia de la CIA en el derrocamiento de Allende y de la impunidad del general Pinochet.
?Que no haya impunidad ni olvido. Que sí haya justicia y memoria. Colaborar con esta tarea permite que uno se perciba como una persona decente. Y hay que resistir con mucha fuerza las presiones en orden a perdonar y olvidar como sinónimo de buen cristiano. Cada vez que alguien me exige perdón y olvido se que estoy frente a alguien que es cómplice por acción u omisión de los crímenes. Ni el Papa Juan Pablo II permitió la impunidad de quien intentó matarlo. Como Juan Pablo II, acaban de recordarlo, el Papa fue a la cárcel, lo bendijo en señal de perdón y el criminal se quedó entre rejas hasta completar su condena. Eso es justicia.?
Fue una mujer valiente que, cuando muchos prefirieron callar, se atrevió a contar esas verdades incómodas que, de otro modo, hubieran quedado enterradas en alguna zanja o perdidas en el fondo del mar, amarradas a los rieles de la desmemoria.
Patricia Verdugo (1947-2008) es mucho más que un capítulo en la historia del periodismo nacional. Es parte de la historia de Chile.











Muy buen artículo, me llevó a conocer aún mas a esta gran mujer.
Que tengas una buena semana!!
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"La vida es como un espejo todo lo que des, vuelve a ti"
Nuestra larga y angosta faja de tierra, nos ha brindado, el tener y compatir con grandes mujeres, que dentro de sus cualidades destacan por su valentia frente al adverso mundo. Asumiendo en muchas ocasiones la dificil tarea de decir la verdad, aún cuando el peso de las consecuencias les sea la pedidas de su libertad.
Patricia no solo nos heredó, su valentia, sino que fue capaz de dejarnos la información que nos permitirá conocer la historia que nadie que quiere contar y nadie quiere dejar escrito de nuestro pais. Patricia esta descanso ahora. Y la represion continua especialmente hacia aquellas mujeres valiente como Patricia Troncoso, que lucha exponiendo su vida por las rehindicaciones de los mapuches, nuestra gente. Espero que nos unamos para lograr algun dia la libertad para aquellos que han luchado por nosotros exponiendolo todo. Sigamos el ejemplo de la gran periodista denunciemos las injusticias, y no nos limitemos a ver y escuchar la farandula de la television y otros medios de comunuicacion que siguen ocultando todo lo que ocurre en nuestro país.
Sólo la sabiduría hace grande...
Patricia Verdugo logró desde el periodismo, contribuir a que este fuera un país más sano y más justo. Patricia Troncoso también lo está haciendo y como ella, muchas otras mujeres - y también hombres- que anonimamente, siguen dando la pelea para que este país sea un lugar en el que valga la pena vivir y proyectarse.
saludos
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