Revisando números antiguos de la revista DESAFIO encontré un artículo sobre los errores que cometemos y la forma en que los encaramos (o dejamos de hacerlo).
Creo que es una buena reflexión en tanto ayuda a dimensionar la actitud que generalmente tomamos, ya sea como individuos o como organizaciones frente a las equivocaciones propias o ajenas.
Solemos afirmar que “errar es humano”, pero, en la práctica no mostramos tolerancia a las fallas. Equivocarse resulta impresentable. Reconocer la responsabilidad en esa equivocación es, por tanto, improbable.
Cambiar esas conductas puede abrir nuevas posibilidades de acción, sencillamente, porque nadie puede no equivocarse nunca, sobre todo si consideramos que en cada una de nuestras acciones siempre hay un margen de riesgo.
El artículo puede leerse directamente desde el archivo de revistas de "Desafío” –es el número 58-. También se puede descargar directamente en PDF desde AQUI.










