En el último tiempo, he leído o escuchado decir a varios opinólogos de la política que Eduardo Frei detentó el cargo de Presidente de la República y que la adhesión de Marco Enríquez Ominami -gracias a su pachorra, entre otros atributos- rebalsa lo esperado. Dichas afirmaciones están lejos de la realidad.

Así, tal como lo lee. Frei nunca ha detentado el cargo de Presidente y Marco Enríquez Ominami, que no tiene nada de pachorra, nunca ha rebalsado expectativa alguna.
Hay en estas aseveraciones una cuota importante de desconocimiento. Y no de política, sino de lenguaje.
Detentar –que viene del latín detentare- significa retener y ejercer ilegítimamente algún poder o cargo público. Dado que en Chile, desde 1989 se realizan periódicamente procesos eleccionarios para definir a sus autoridades ejecutivas y legislativas, nadie puede afirmar con propiedad que alguno de los últimos 4 presidentes de la República haya detentado el poder. Eduardo Frei resultó electo con 4.040.497 votos, equivalentes al 57,98 % de la votación válidamente emitida. Por tanto, nada de ilegítimo hay en su ejercicio del cargo.
De Marco Enríquez Ominami podríamos decir muchas cosas. Pero creo que hasta sus más duros detractores concordarán en que no es ni flemático ni indolente, que son sinónimos de pachorra. Aunque medio Chile crea lo contrario y califiquemos de “pachorreras” las personalidades del candidato “díscolo” y de algunos futbolistas talentosos.
Y acerca del desempeño del candidato en las encuestas, es cierto que ha pasado o excedido ciertos límites, lo que dicho en buen español es rebasar. Rebalsar, en tanto, quiere decir “detener y recoger el agua u otro líquido, de suerte que haga balsa”.
Para mayor claridad, se recomienda visitar el sitio web de la Real Academia Española www.rae.es.
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