Tradicionalmente, hemos entendido que la publicidad y la propaganda no son lo mismo y que su principal distinción es que, mientras la primera apunta a promover el consumo de un determinado producto o servicio, la segunda es una forma de transmisión de ideas y contenidos de corte político.

El siempre acertado diccionario de la RAE nos señala que la publicidad es la “divulgación de noticias o anuncios de carácter comercial para atraer a posibles compradores, espectadores, usuarios, etc.”.
Respecto de la propaganda, indica que es la acción o efecto de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos
o compradores. En términos generales publicidad y propaganda serían básicamente
lo mismo.
Juan Rey, profesor de la Universidad de Sevilla ofrece algunas
distinciones terminológicas bastante prácticas para distinguir algunos
conceptos que suelen ser confundidos.
Comunicación Política: Toda comunicación relativa a los procesos
políticos (instituciones, elecciones, candidatos, partidos, etc)
Propaganda electoral: Un tipo clásico de propaganda circunscrito
temporalmente a los procesos electorales.
Marketing Político: La adopción, por parte de la comunicación política,
de las técnicas y métodos del marketing y la publicidad.
Marketing Electoral: Marketing político aplicado a procesos electorales
(*)
Publicidad política: LA adopción por parte de la comunicación política,
de los formatos publicitarios (*)
(*) Fenómenos producidos a partir de la segunda mitad del siglo XX
No es la única distinción, pero resulta útil para comprender las
conversaciones en torno a la publicidad, la propaganda, el marketing y la larga
lista de conceptos que afloran en un año de campaña electoral.
La calidad de la publicidad política en Chile es tema para otro
post.











me rio de mi apellido ...ajajajBolarin...viva Bolivia !!!!!!!!!!