A principios de esta semana, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que exige a TVN dedicar una franja semanal de 10 minutos de su noticiario central a difundir un resumen de la actividad legislativa. No es difícil imaginar el primer e inmediato efecto que provocará esta medida en los televidentes: sencillamente, cambiar de canal.
La
iniciativa legal, que en lo fundamental reforma la actual estructura de TVN,
fue aprobada por la Cámara de Diputados -debe ahora continuar su trámite en el
Senado- y también indica que TVN deberá informar una vez al año a
la Cámara y al Senado, acerca del tiempo de programación destinado a difundir "a los partidos políticos legalmente
constituidos y a las coaliciones acreditadas", instaurando en la práctica
una suerte de comisariato político respecto de los contenidos del “canal de
todos”.
Es cierto,
pueden obligar a TVN a que exponga los méritos y virtudes y sacrificios del
trabajo legislativo. Pero no pueden obligar a nadie a consumir ese producto
televisivo.
De hecho, para ello el Congreso cuenta ya con dos canales de cable, pésimamente programados a decir verdad, que pocas personas tienen entre sus favoritos, y los sitios web camara.cl y senado.cl, que tampoco parecen ser excesivamente populares. En una categoría diferente dejo el sitio de la Biblioteca del Congreso Nacional, bcn.cl, por la excelente calidad de la información que allí se registra.
Me queda la impresión de que el proyecto apunta, más que nada, a saciar la necesidad de pantalla de aquellos que, por sí solos, no lograr obtener algunos preciados segundos de exposición televisiva, aunque el argumento sea el de difundir la labor del Congreso.
Así, los parlamentarios coronan una semana en la que no han
dejado de sorprendernos. Primero, con la idea de no laborar durante el tiempo de
campaña sin dejar de recibir el salario correspondiente y luego con la
indignación de los propios honorables frente a la molestia expresada por los
alcaldes que –en una dura carta critican la decisión, señalando que “medidas como ésta enlodan y
desprestigian la ya deteriorada imagen del Congreso Nacional”.
Y como si fuera poco, proponen otorgar la nacionalidad por gracia a Marcelo Bielsa. Oportunismo, le llaman a eso.
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