Imposible tomarlos en serio

Varios personajes públicos – Desde candidatos presidenciales a concejales de pueblos ínfimos- han abandonado la Concertación en los últimos meses.

La mayoría de ellos ha argumentado su alejamiento sobre la base de la desazón y molestia, cuando no de la intolerancia, a una coalición que da muestras de agotamiento y corrupción, que no se modernizó a la par de Chile y que no ha generado los necesarios espacios de recambio en la actividad política.

Estos y varios otros argumentos intentan explicar un fenómeno que, llevado a un campo más práctico, se reduce -desde mi punto de vista- al malestar frente a la demora y a la iniquidad en la distribución de la torta entre un grupo de comensales que, hasta ahora. estaba acostumbrado a ser bien servido en la mesa del poder.

Imposible, dese esa lógica, tomarlos en serio.

Imposible tomar en serio a Marcelo Trivelli. ¿Estaba el ex intendente metropolitano tan distanciado de la DC y la Concertación? Al menos hasta principios de este año no, pues había solicitado un cupo parlamentario al Senado. Es decir, estaba disponible para ser un senador demócrata cristiano -con recursos y votos de Concertación, por cierto-.

Tampoco puedo tomar en serio a Carlos Ominami, que defendía hasta hace menos de 10 meses su “derecho” a participar como candidato a la reelección, en la lista de la Concertación, pero apoyando la opción presidencial de su hijo.

Corrieron regueros de tinta a propósito de la confusión entre amor filial y compromiso político del senador y ex ministro, que contribuyó a sentar las bases del sistema económico que impera en Chile y que su buen hijo MEO critica que llega a dar gusto.

Imposible tomar en serio las declaraciones del mismo Ominami ayer en el diario La Nación, donde afirma que es partidario de limitar las reelecciones de los parlamentarios. Imposible tomarlas en serio pues vienen de alguien que está compitiendo por completar 16 años en el Senado.

Y cómo tomar en serio la "crítica estructural" del propio MEO a la Concertación, si hace apenas 8 meses él mismo quería ser ¡el candidato presidencial del oficialismo! Y se enojó –y parece enojado hasta el día de hoy- porque no lo dejaron competir en las primarias –de hecho, fue un error-.

Pero ¿Y si hubiera competido? ¿Y si hubiera perdido a manos de Frei? ¿Se habría alineado tras el candidato oficialista? ¿Y si hubiera ganado? ¿Estaría hoy pidiendo los votos para la Concertación?

¿Cómo tomarlos en serio entonces?

¿Cómo tomar en serio las denuncias sobre intervención electoral de concejales de todo el espectro político que usan oficinas y viáticos municipales para las campañas de sus candidatos?

¿Cómo tomar en serio a aquellos funcionarios que recibieron cargos que no merecían y que hoy, molestos porque perdieron las prebendas de modo vergonzoso, niegan su respaldo a la Concertación por faltas a la ética de las que, en su momento, fueron silenciosos cómplices?

Tengo hartas preguntas. Pero quiero respuestas en serio.

Publicidad por Bligoo.com

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Manuel Gallardo Fuentes, Periodista, Especializado en Comunicación Pública y Comunicación Política, siguiendo MG en Comunicación Estratégica y Marketing Corporativo.

Biblioteca

Twitter para quien no usa Twitter Juan Diego Polo

Comunicación Política 2.0 Cuadernos de Comunicación EVOCA

Reputación On Line Para Todos Oscar del Santo

La Creatividad Social The Yellow Papers Series

365 días (y noches) de Marketing 2.0 Juan Merodio

Manual de Comunicación Corporativa para Principiantes Caro Alvira y Anna Parnau

La Sociedad de la Ignorancia Varios Autores

Huellas Digitales

contador de visitas
contador visitas han pasado por aquí.

RSS