Sacudiendo la internet me encontré con una entrevista publicada por el diario argentino La Nación al especialista en comunicación política francés Philippe Maarek. El texto es del año 2007 y está referido a las elecciones presidenciales francesas en la que compitieron Nicolás Sarkozy, Ségolène Royal y François Bayrou.
Las declaraciones y reflexiones de Maarek acerca de los políticos y las campañas son, en términos generales, perfectamente aplicables a la realidad nacional.
Me gustaron varias de sus expresiones:
Acerca de los candidatos en general: "Los políticos, en vez de proponer ideas, piensan cada vez más sólo en su propia imagen".
Acerca de los ciber-medios: "Los nuevos medios están aún más manipulados que la televisión"
Acerca de Francois Bayrou, que irrumpió en las elecciones frances de 2007 con la consigna del político nuevo: "Bayrou inmediatamente se ubicó como un fuera del sistema, lo cual le abrió la puerta a los votantes irritados con todo este juego de imágenes sin contenido, sin darse cuenta de que caían en lo mismo. Pero los votantes tienen una memoria muy corta. No es que Bayrou haya irrumpido de la nada".
Acerca de Nicolás Sarkozy: "Vincula su imagen de ex ministro del Interior que va a establecer la paz y el orden con una tradicional declaración política: "Soy el hombre fuerte de la derecha".
Acerca de Ségolène Royal: "Ser mujer la ha ayudado considerablemente en su afán de construir una imagen diferente de la de los clásicos políticos socialistas del pasado".
Las similitudes son conmovedoras.
Aquí está la entrevista completa:
"Los políticos piensan sólo en su imagen", dice Philippe Maarek
Para el especialista en comunicación, los candidatos franceses son muy huecos
“Los políticos, en vez de proponer ideas, piensan cada vez más sólo en su propia imagen. En Francia tenemos tres candidatos sin nada detrás.” Así, sin más, define Philippe Maarek, especialista en comunicación política en Francia, a los protagonistas de las próximas elecciones en su país: Nicolás Sarkozy , Ségolène Royal y el “recién llegado” François Bayrou.
Maarek, autor de un clásico de las aulas universitarias, Marketing político y comunicación (Paidós), y profesor de la Universidad de París XII, claramente no es una persona que tema ofender a los demás.
En una comida durante su visita a España, tras disertar en el Congreso Internacional de Investigación en Comunicación Política, organizado por la Universidad Complutense de Madrid, Maarek eligió cerveza Quilmes antes que el reconocidísimo vino Rioja, que ponderan sus colegas españoles. Pero después les aclara a sus orgullosos anfitriones argentinos que Gardel era, naturalmente, francés. Todo, claro, con una gran sonrisa y el encanto más clásico del país galo.
Ex presidente del comité de comunicación política de la International Political Science Association (IPSA), en cuyo congreso mundial de 1991 conoció Buenos Aires, Maarek es muy crítico del papel de los medios de comunicación en la política. Pero a diferencia de quienes ven en el fenómeno de los blogs un futuro mejor y más independiente para el control de las instituciones democráticas, Maarek asegura, en un diálogo con LA NACION sobre las próximas elecciones en Francia, que "los nuevos medios están aún más manipulados que la televisión".
"La mayor parte de los candidatos han construido sistemáticamente una red de blogs que se venden como independientes para aumentar artificialmente su visibilidad en Internet -asegura-. Y los equipos de Royal han estado a la cabeza en esto. Han gastado, según los informes, unos dos millones de euros en su campaña online: el doble que Sarkozy."
-Pero Royal se ha hecho famosa por sus gaffes . Como cuando, consultada sobre cuántos submarinos nucleares tiene Francia, respondió: "Uno... ¿o siete?". Francia tiene diez... ¿Estos errores no explotaron, sobre todo, en Internet?
-Efectivamente: a los bloggers en Internet les encanta capturar las gaffes de los políticos. Pero su efecto es mayor sobre los intelectuales que puedan horrorizarse que sobre el público en general. Esto, en parte, explica por qué unos cuantos de los artistas e intelectuales más importantes no han apoyado a Royal, mientras que habían apoyado a los candidatos socialistas durante varias décadas.
-¿Pero qué diría que es lo que más le preocupa respecto del efecto de los medios de comunicación en las campañas?
-Uno de los efectos más negativos del mal uso de las herramientas contemporáneas del marketing y la comunicación política es la forma en la que se personalizan las campañas en detrimento de su contenido político. En vez de proponer ideas, los políticos cada vez más sólo venden su imagen. Esto tiene dos efectos negativos. Fomenta que la toma de decisión de los votantes se base en lo irracional y, a la vez, despolitiza las campañas. Las plataformas se convierten en algo cada vez más secundario. Esto se está viendo claramente en Francia. En el caso de Ségolène Royal, fue elegida en las primarias no por sus propuestas, sino porque supo jugar con su imagen de madre, dirigiéndose directamente a los votantes como si fueran sus hijos.
-¿Y Sarkozy cómo se maneja con la comunicación?
- Vincula su imagen de ex ministro del Interior que va a establecer la paz y el orden con una tradicional declaración política: "Soy el hombre fuerte de la derecha".
-En una entrevista reciente, Royal dijo que su mayor obstáculo para ganar la presidencia son las actitudes sexistas. ¿Está de acuerdo?
-¡Al contrario! Ser mujer la ha ayudado considerablemente en su afán de construir una imagen diferente de la de los clásicos políticos socialistas del pasado. También juega con la idea de que Francia debería ser más moderna y tendría que elegir esta vez a una mujer, como lo hicieron en Alemania.
-¿Y cómo manejó su imagen Bayrou?
-Bayrou inmediatamente se ubicó como un fuera del sistema, lo cual le abrió la puerta a los votantes irritados con todo este juego de imágenes sin contenido del que hablábamos, sin darse cuenta de que caían en lo mismo. Pero los votantes tienen una memoria muy corta. No es que Bayrou haya irrumpido de la nada. Ya en las elecciones de 2002 fue un candidato con fuerza en las urnas, pero como a Le Pen le fue tan sorprendentemente bien y quedó segundo mucha gente no lo registró. Después, en los últimos cinco años, Bayrou cambió radicalmente su postura política para despegarse del gobierno. Bayrou entendió que a muchos nuevos votantes jóvenes no les interesa el viejo sistema político, porque están desempleados o tienen dificultades para conseguir trabajo, o están disgustados porque Francia no mejoró en los últimos veinte años. Bayrou también ha tomado una posición original al atacar a los medios de comunicación, de los que dice que sólo favorecen a Royal o a Sarkozy. Eso incrementó su popularidad, ya que muchos franceses han dejado de confiar en los periodistas.
-¿Es el primer candidato que se presenta jugando el papel del político nuevo?
-En los últimos 25 años, desde la elección de Mitterrand, en 1981, tanto la derecha, con Chirac y su partido, como la izquierda, con Mitterrand, Jospin y el Partido Socialista, se han turnado en la conducción del país, con poco progreso visible. El desempleo se ha mantenido bastante alto con relación al resto de Europa occidental. Las fábricas se cierran. Muchos suburbios de las grandes ciudades son guetos en los que ni la policía puede entrar. Muchos jóvenes cuyas familias originariamente eran del norte de Africa, pero que ya son de segunda o tercera generación en el país, no se integran en el molde tradicional de la sociedad francesa. Al respecto, Bayrou ha jugado la parte del político nuevo, pero fue un papel jugado también con éxito por Le Pen en 2002. Claro que Bayrou tiene una ventaja sobre Le Pen, que es que al no estar en la extrema derecha es más aceptable para los ciudadanos que descreen de las posiciones extremas.
-¿Y qué piensa que va a pasar con Le Pen este año?
-Quienes votan por Le Pen nunca lo dicen antes de llegar a las urnas, lo cual siempre lleva a que las encuestas subestimen su apoyo real. En Francia hay muchos problemas con las encuestas, comparado con Estados Unidos o Gran Bretaña, porque mucha gente no reconoce que votará por la extrema derecha o por la extrema izquierda. En este momento, el margen de error respecto de Le Pen es del 13 por ciento. Puede ser que por primera vez se esté sobrevalorando a Le Pen.
-¿Quién cree que va a ganar?
-Por los votantes nuevos y los problemas con las encuestas, hoy es muy difícil saber, pero en los últimos años los franceses han tendido a votar en contra de lo que eligieron la vez anterior. En 1991 fueron los socialistas. En 1996, la derecha. En 1998, socialistas... Siempre descontentos con su elección anterior. Si esto significa que esta vez ganará Royal no lo sé, pero algunos de sus opositores más duros han predecido que, de ser ése el caso, Francia caerá en una crisis como la de la Argentina. El ex presidente de la petrolera Elf Philippe Jaffre incluso escribió un libro de política-ficción al respecto. Yo creo que podría pasar. Hay que recordar que la vida es frágil, también para los países y la economía. Pero Francia tiene una válvula de escape sólida, que obviamente nunca tuvo la Argentina, que es el euro, una protección gane quien gane. Hasta Le Pen, por primera vez en estas elecciones, está diciendo que ni él volvería al franco.
Por Juana Libedinsky
Para LA NACION
Para ver el texto en su publicación original PICA AQUI
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