Las lecciones de las elecciones

En las elecciones de este domingo se juegan no sólo la presidencia del país, la composición del poder legislativo para los próximos cuatro años y la continuidad de los grandes bloques políticos tal y como los hemos conocido hasta hoy (Mucho se habla del quiebre de la Concertación, ¿pero qué pasaría en la Coalición si Piñera pierde?)

Pero más allá del destino que depara a jóvenes y no tan jóvenes, a viejos con alma de joven, a jóvenes con ideas de viejo, a viejos anclados en el pasado, a no tan viejos anclados en el dinero y demases, los resultados de este proceso electoral deberían dejarnos algunas lecciones sobre, al menos, dos aspectos que han resultado protagónicos en los últimos meses: las encuestas y la influencia de los medios en la forma de hacer campaña en Chile.

Las encuestas de opinión surgieron en los últimos meses con la misma naturalidad con que los hongos crecen en los húmedos bosques sureños. Se tomaron tantas “fotografías del momento” que, lejos de ayudar a leer la realidad, contribuyeron más a generar incredulidad, cuando no incertidumbre, entre el electorado.

El prestigio de las encuestas, al final del día, tiene un componente de azar. La más creíble no será la más científica, sino la que más se acerque a los resultados reales.  La elección, por añadidura, nos mostrará aquellas encuestas que fueron manejadas con intención política y, consecuentemente, a quienes estuvieron detrás de esas operaciones.

Los medios -no todos, pero varios influyentes- dedicaron como nunca espacio a ciertos candidatos. No miento ni exagero al afirmar que  Marco Enriquez-O tuvo una cobertura que nunca antes se le había prodigado a candidato alguno no alineado a la derecha del poder.

Bien por él. Su irrupción fue noticia. La competitividad que le han asignado las encuestas también. Y supo aprovechar ese impulso navegar–primero por mérito propio y luego con la complacencia interesada del duopolio periodístico chileno- entre las páginas de política y las de farándula hasta el día de hoy.

Si MEO logra una votación interesante –y cuando digo interesante pienso sobre 20 puntos o derechamente sobre Frei-, asistiremos a la consolidación de los medios de comunicación como el instrumento más eficiente para hacer campaña ¿por qué? Sencillamente porque MEO nunca tuvo equipos territoriales fuertes ni despliegue de voluntarios ni grandes cantidades de propaganda tradicional, no en regiones al menos. Su imagen y su mensaje llegaron al electorado fundamentalmente a través de la televisión, la prensa escrita y, un poco menos, la radio.

Si, por el contrario, su desempeño electoral es discreto, quedará demostrado que, junto a una fuerte campaña de medios es imprescindible contar con trabajo de base y despliegue territorial.

Eso por ahora. De seguro habrá más lecciones que atender. El Domingo veremos.

Publicidad por Bligoo.com

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Manuel Gallardo Fuentes, Periodista, Especializado en Comunicación Pública y Comunicación Política, siguiendo MG en Comunicación Estratégica y Marketing Corporativo.

Biblioteca

Twitter para quien no usa Twitter Juan Diego Polo

Comunicación Política 2.0 Cuadernos de Comunicación EVOCA

Reputación On Line Para Todos Oscar del Santo

La Creatividad Social The Yellow Papers Series

365 días (y noches) de Marketing 2.0 Juan Merodio

Manual de Comunicación Corporativa para Principiantes Caro Alvira y Anna Parnau

La Sociedad de la Ignorancia Varios Autores

Huellas Digitales

contador de visitas
contador visitas han pasado por aquí.

RSS