Bitácora del Capitán Spiff. Jueves 19 de julio. 9.15 AM, en algún lugar del espacio aéreo entre Santiago y Puerto Montt.Todo es fútbol esta mañana. La tele, los diarios, la radio y la conversación del taxista que me lleva desde el centro de la capital al aeropuerto. A una hora en la que no quiero conversar sobre nada, termino alabando las virtudes creativas de Medel y el "jogo bonito" de Alexis Sánchez.
Vamos a ver que pasa. Esta selección chilena -la rojita, la roja, la rojaza de Carcuro- sabe jugar a la pelota. Y Argentina también.
El duelo Chile-Argentina por la semifinal del mundial sub 20 es prometedor. Sin duda, no será el desorden que fue con Nigeria, cuyo juego me hizo recordar las memorias del Che Guevara sobre la guerra revolucionaria del Congo, en las que describe a los africanos como aguerridos, pero indisciplinados, y carentes de capacidad estratégica, corriendo todos de frente, AK 47 y/o machete en mano, tras un objetivo que, la mayoría de las veces, era poco claro.
Por ahora, el país deportivo se alista para presenciar el partido desde la chilenidad misma. Es decir, en algún bar o en la casa, con el buen asado de tira, los choripanes crujientes y jugosos, en una mesa generosa regada por mostos en caja de dudosa calidad que, no obstante, bien servirán para celebrar la victoria o ahogar el dolor de la derrota.
El capitán anuncia, en un inglés tan refinado como el medio campo nigeriano, que en los próximos minutos aterrizaremos en Puerto Montt donde, como siempre, llueve. Fin de la bitácora. Y como dijo don Leonel, ?que gane el más mejor?.










